Kids marketing: cuando el niño se convierte en prescriptor

Muchas veces no nos damos cuenta de la importancia que tienen los niños en nuestra vida. Son importantes conocedores de la vida. Tienen una visión especial sobre las cosas que pasan en el día a día. Y, además, en muchas ocasiones, tienen las ideas mucho más claras que los adultos. Saben lo que les gusta y lo que no les gusta. Se les da bien elegir. Y, en ese contexto el kids marketing tiene mucho que decir.

Cuando hablamos de kids marketing o marketing infantil nos referimos al tipo de publicidad que tiene al niño como prescriptor. En España, de hecho el 70% del consumo nacional es generado por familias con niños. La importancia radica en que las empresas buscan crear clientes desde que son muy pequeños y tratan de fidelizarlos en cierta manera. ¿Quieres saber unos tips sobre el kids marketing? ¡Sigue leyendo!

3 cosas que no te puedes perder sobre el kids marketing

Necesitan ser sorprendidos

A los niños les encantan las sorpresas, descubrir cosas ocultas y que les sorprendan, que les hagan reír y ser felices. Si se les dan cosas a las que les den valor y que no esperan, se logrará captar su atención. Además, debemos tener en cuenta los dispositivos actuales que se utilizan entre este público para proporcionarles todo aquello que les gusta.

Considerarlos personas

Tenemos que tener en cuenta sus gustos. Para ello, tenemos que tratarlos como clientes del mismo nivel que un adulto y no menospreciar la capacidad ni el poder que puedan tener en la compra o aceptación de lo que nosotros queremos vender o mostrar. Tenemos que conectar con ellos como con cualquier otro tipo de público objetivo.

Adaptarnos a su lenguaje y gustos

Sus gustos y lenguaje difieren mucho a los de un adulto. Por ello, tienen que sentirse integrados en el mensaje, sentir que contamos con ellos y que les hablamos directamente. Y esto se consigue conociendo el mundo que les rodea, las tendencias del momento y todo lo relacionado con aquello que les llama la atención.

En Pintolancia siempre nos gusta adaptar los eventos de tu marca a los gustos de los más pequeños. Sin duda alguna, ellos son quienes tienen el mayor poder de decisión. ¿Por qué no convencerlos?